Cómo llegamos a crear un programa para consolidar la Amazonia colombiana

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Durante el proceso de formulación y puesta en marcha de la política de Virgilio Barco tuve la oportunidad de trabajar y asesorar al presidente como funcionario público en la Dirección de Asuntos Indígenas, y como representante de Colombia ante las negociaciones de la OIT. Más adelante fui nombrado por el presidente César Gaviria como secretario de Fronteras. Estos cargos me permitieron participar activamente en la concepción y gestación de la reforma, así como alertar a la comunidad internacional sobre la urgencia de apoyar el proceso de consolidación de la política amazónica en nuestro país.

Una vez coronada la meta de asegurar los derechos territoriales de los indígenas como dueños de media Amazonia, así como de comprobar la voluntad de la Comunidad Europea de cooperar en el proceso, me di cuenta de que el Estado estaba muy limitado para ese fin. Decidí entonces pasarme a la orilla de las organizaciones no gubernamentales donde era más factible aportar al proceso. Como de costumbre, consulté mi inquietud con el presidente Barco, quien siempre fue un cómplice visionario y estratega en esta causa, y estuvo de acuerdo.

Fue entonces cuando decidí conformar la Fundación Gaia Amazonas, organización no gubernamental que dirijo desde su creación en 1990, y que desde el primer día viene acompañando iniciativas de gobernabilidad local indígena como estrategia para conservar grandes extensiones de selva amazónica. Hemos contado con el apoyo de la Unión Europea y los gobiernos de Austria, Dinamarca, Holanda y Suecia, principalmente.

Bajo el mismo espíritu participativo y con el objetivo de poner en práctica la política de Barco, se hizo evidente que una iniciativa de esta envergadura no podía recaer en manos de una sola organización. Requería una gran “minga” o trabajo colectivo de alianzas, obviamente con las comunidades indígenas, pero también con otros aliados y sus organizaciones interesados en apoyar este trabajo, fuera y dentro del país. Para ello creamos el Programa de Consolidación Amazónica, conocido como Coama.

Así, la Fundación Gaia Amazonas ha coordinado desde 1990 el Programa Coama, integrado por una red de organizaciones no gubernamentales colombianas y una serie de contrapartes europeas, que comparten objetivos comunes de conservación de la selva amazónica y defensa de los pueblos indígenas. Bajo el auspicio mayoritario de gobiernos europeos, su misión es empoderar a las comunidades indígenas en la preservación de la diversidad cultural y biológica de la región.

Al principio, empezamos por el nivel local, y gradualmente hemos avanzado hacia los ámbitos regional, nacional e internacional. El proceso ha implicado un acompañamiento permanente a las comunidades en el camino de articulación de los dos paradigmas centrales −defensa de los pueblos indígenas y conservación de la selva−, así como en el proceso de construcción de gobernabilidad local en la Amazonia.

Uno de los ejes vertebrales de nuestra labor ha sido el trabajo participativo. Luego de tantos años de experiencia, no me queda duda de que la respuesta se construye con la gente. Aunque algunas respuestas nos parezcan las más adecuadas para responder a los retos, si no se construyen con la comunidad, si no le pertenecen desde un comienzo, la gente no se moviliza ni se siente identificada y por tanto no tienen impacto de largo plazo.

 

Martín von Hildebrand 

In Memorias personales

Fundación Gaia Amazonas, Bogotá.

 

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