Historia

Martín von Hildebrand entró a la selva en 1972, en el marco de su tesis doctoral, orientado por los profesores Gerardo Reichel-Dolmatoff y Federico Medem. Vivió los primeros cuatro meses a remo desde Mitú (Vaupés) hasta La Pedrera (Amazonas) surcando los ríos Vaupés, Pirá Paraná, Apaporis, Mirití Paraná, Guakayá y Caquetá. Durante ese recorrido Martín recogió los mitos del origen del mundo de los Ufaina (Tanimuka) constatando que ellos son el punto de referencia de su vida cotidiana y ceremonial, y la base del íntimo y complejo conocimiento que tienen los indígenas de su entorno.

Entre 1974 y 1979 como funcionario del Instituto Colombiano de Antropología vivió la mayor parte del tiempo en la selva, principalmente con los tanimuka y los yucuna, analizando con las comunidades indígenas la relación entre su mundo y la sociedad mayor, a partir del impacto que para ese entonces tenía la cauchería, la educación misionera y los comerciantes.

Desde entonces, Martín se comprometió con la tarea de apoyar a las comunidades indígenas para que recuperaran el manejo de sus vidas y de sus territorios.

En 1981 la campaña presidencial de Alfonso López Michelsen le pidió a Martín escribir un documento marco que serviría para proponer, dentro del programa de gobierno, las políticas orientadas a los pueblos indígenas. Este documento, alimentado por discusiones de Martín con el abogado indigenista Roque Roldán, introdujo en la política nacional el concepto de los grandes resguardos amazónicos, que venía trabajando Roldán, vinculando la conservación ambiental y mecanismos de protección cultural. Es este documento el que lleva al entonces presidente, César Turbay Ayala (1978-1982), a conformar los dos primeros grandes resguardos en los departamentos de Amazonas y Vaupés que suman un área de 4.975.125 Ha. A pesar de que López perdió las elecciones este documento sirvió para que el Director General de Asuntos Indígenas del Ministerio de Gobierno del nuevo presidente Belisario Betancur Cuartas (1982-1986), Roque Roldán, desarrollara los lineamientos generales de esta política haciendo posible la conformación de 8 resguardos en los departamentos de Amazonas y Guainía con una extensión de 338.640 Ha.

Durante el gobierno del presidente Virgilio Barco Vargas (1986-1990), Martín como Director de Asuntos Indígenas formuló e hizo posible la adopción de la “Política del Gobierno Nacional para la defensa de los derechos indígenas y la Conservación Ecológica de la Cuenca Amazónica” en 1988 (División Operativa de Asuntos Indígenas, Caja de Crédito Agrario, Industrial y Minero, 1990). Durante este periodo Martín estableció alianzas estratégicas con organizaciones gubernamentales y no gubernamentales nacionales e internacionales, que posteriormente coordinarían sus acciones con las de la FGA.

Consecuente con su compromiso de vida y los logros obtenidos hasta entonces, en 1989 Martín crea la Fundación Gaia Amazonas con el fin de apoyar a los Pueblos Indígenas de la Amazonia para que recuperaran el pleno manejo de sus territorios en ejercicio de sus derechos y desarrollar de esta manera una estrategia viable para la conservación de la selva amazónica.

Cuando la Constitución Política de 1991 reconoció los derechos de los Pueblos Indígenas y creó las Entidades Territoriales Indígenas, también les asignó a estos pueblos la responsabilidad de manejar su territorio, su educación y su salud según sus criterios culturales, su visión y su saber, así como la oportunidad de conformarse como Estado para implementar propuestas propias de desarrollo.

Pero la mayoría de los indígenas no se encontraba en situación de hacer valer plenamente sus derechos por falta de asesoría y capacitación respecto a los derechos y deberes establecidos en la Constitución y en las leyes. Y las entidades públicas tampoco contaban con la capacidad institucional para brindarles la asesoría y generara las capacidades locales requeridas para el ejercicio pleno de los derechos por parte de los indígenas.

En este contexto, la FGA se propuso suplir esas falencias, de tal manera que la voluntad política demostrada por el Estado pudiera acompañarse de las capacidades técnicas necesarias a nivel local.

Para ello enfocó su trabajo en brindar asesoría, acompañamiento y capacitación a las comunidades y pueblos indígenas que lo solicitaran, así como a las entidades públicas y gobiernos territoriales encargados de implementar la legislación conducente al ejercicio de los derechos indígenas.

Leer: Cómo llegamos a crear un programa para consolidar la Amazonia colombiana.

“Ahora, cuando el mundo toma conciencia del cambio climático, estos procesos de conservación de la Amazonia, que han estado en manos de sus habitantes tradicionales a partir de un conocimiento milenario, se vuelven referentes importantes”

~Martín von Hildebrand

Gracias a sus logros,  pero sobre todo gracias al compromiso de los asesores  con las comunidades indígenas y con el Amazonas, es que Gaia Amazonas es reconocida en el ámbito nacional e internacional.

Gaia cuenta con una Dirección General, una Subdirección Administrativa, cuya base es Bogotá; una Subdirección de Terreno, que trabaja permanentemente en Leticia, el Centro de Formación en el Cocotal (Amazonas) y Mitú (Vaupés), y un grupo de consultores externos.

  • Inscríbete