FOTOGRAFÍA: Felipe Rodríguez - Fundación Gaia Amazonas
Más de trece delegaciones de cinco países amazónicos se reunieron durante ocho días en un intercambio de saberes para identificar retos y aprendizajes comunes en la protección de la Amazonía.
En el corazón de la selva tropical, en Leticia, Amazonía colombiana, delegaciones representativas de pueblos indígenas y organizaciones de la sociedad civil de Brasil, Perú, Venezuela, Ecuador y Colombia se reunieron para celebrar el V Encuentro Regional de Conversaciones de la Amazonía. Este espacio de diálogo y reflexión colectiva buscó tejer redes de experiencias, identificar desafíos prioritarios y articular aprendizajes compartidos en torno al cuidado de la selva tropical más grande del planeta.
El encuentro regional, organizado por la Alianza NorAmazónica, ha buscado a lo largo de los años articular acciones conjuntas de organizaciones indígenas y de la sociedad civil de cinco países al norte del río Amazonas, en torno a un propósito en común: salvaguardar la conectividad ecosistémica y sociocultural de la Amazonía.
“La razón por la cual la Alianza le apuesta a estos espacios de intercambio regional es porque creemos que solo a partir de la articulación entre diversos actores se puede salvaguardar esa conectividad. Estamos convencidos de que esa visión regional debe construirse colectivamente”, señala Mariana Gómez, coordinadora de la Alianza NorAmazónica.
FOTOGRAFÍA: Felipe Rodríguez - Fundación Gaia Amazonas
Durante ocho días, más de 120 participantes compartieron experiencias territoriales exitosas de conservación, figuras de protección, sistemas de conocimiento propio y los desafíos comunes para proteger la Amazonía. La conectividad —entendida de manera integral entre lo social, lo ecológico y lo cultural— fue el hilo conductor del intercambio de saberes.
“Fue un encuentro de diferentes procesos territoriales indígenas y campesinos y organizaciones sociales, conversando horizontalmente sobre sus reflexiones alrededor de una perspectiva que la Alianza NorAmazónica ha venido desarrollando: la concepción de la conectividad”, explica Gustavo Carrión, coordinador de ordenamiento territorial y conectividad ecosistémica y sociocultural, delegado de la Fundación Gaia Amazonas en el encuentro.
La comprensión integral de la conectividad resulta fundamental para desarrollar estrategias de protección que permitan que la Amazonía continúe cumpliendo su rol en la regulación de los diversos sistemas de soporte de vida. Se trata de una visión profundamente enraizada en la cosmovisión de los pueblos indígenas, que contrasta con la perspectiva occidental que subordina la naturaleza al servicio humano.
“La conectividad profunda es la relación del humano con el territorio, sin poner la naturaleza al servicio del humano. Es una conexión que los pueblos indígenas tienen desde su ley de origen y por ello se manifiesta en todo su accionar y su vivir”, complementa Adriana Rojas, coordinadora del Sistema de Información Geográfica (SIG) de la Fundación Gaia Amazonas.
FOTOGRAFÍA: Felipe Rodríguez - Fundación Gaia Amazonas
Durante cinco años, las Conversaciones de la Amazonía han girado en torno a diversas temáticas que se entrelazan y confluyen en una visión integral de la conectividad. Entre ellas se encuentran los ejercicios de manejo territorial, los modelos de gobernanza indígena, las economías locales, el monitoreo comunitario y, en esta edición, la consolidación de la conectividad a escala de paisaje.
Abordar la conectividad, desde la perspectiva que se plantea en el encuentro regional, implica comprenderla también como una apuesta política para la conservación y la gobernanza territorial de los pueblos indígenas. Como señala María Isabel Valderrama, asesora en ordenamiento territorial de Gaia Amazonas y también asistente al espacio: “Para consolidar esa conectividad ecosistémica y sociocultural no puede dejarse de lado la apuesta política de los pueblos y gobiernos indígenas”.
Una conectividad en conjunto para la acción
La Amazonía atraviesa momentos decisivos. De cara a espacios clave como la COP30 de Cambio Climático que se desarrollará este año en Brasil, los encuentros regionales se convierten en oportunidades cruciales para que las organizaciones indígenas, de la sociedad civil y actores estratégicos intercambien experiencias y estrategias que resulten efectivas en la protección de la Amazonía.
La conectividad del ecosistema es una, integral, y debe traducirse en acción colectiva para transmitir a los tomadores de decisiones la urgencia de proteger el bioma amazónico antes de que sea demasiado tarde.
“La conectividad nos llama a ver diferente, a entender que solamente un pueblo, una institución, una persona, tampoco pueden hacer todo solos. Es necesario reconectarnos con el otro para intentar restaurar esa conectividad perdida”, concluye Adriana Rojas.
Proteger la selva tropical significa asumir una responsabilidad colectiva que abra la posibilidad de construir un futuro común donde la conectividad ecológica y sociocultural sea la base para garantizar la vida en el gran ecosistema amazónico más allá de toda frontera.


